Escribir para Existir: Identidad y Autopercepción en la Literatura Disca.
Escribir para existir: identidad y autopercepción en la literatura disca.
Isabella Sabaini Granda.
Córdoba, 7 de octubre de 2025. La Feria del Libro de Córdoba este martes tuvo una de sus jornadas con la presentación del libro Cinco historias de una inválida imprudente y un poema para no perder la dignidad, de la escritora Lucrecia Gómez Boschetti. El encuentro, realizado en la Carpa Leonor Allende y moderado por la periodista Ayelén Ferrini, reunió a un público que escuchó con atención a la autora reflexionar sobre cuerpo, identidad y escritura en clave de autoficción disca.
El libro combina relato, ensayo y poesía para politizar la experiencia cotidiana. A través de un lenguaje directo y una ironía punzante, la autora convierte el desplazamiento urbano, las frustraciones y los encuentros con otros cuerpos en herramientas narrativas. Córdoba aparece como una ciudad hostil, llena de obstáculos arquitectónicos y simbólicos, mientras Buenos Aires se transforma en el espacio el cual la imprudencia se vuelve libertad y pasa a ser la ciudad donde todo es posible.
El concepto de “inválida imprudente”, que da título a la obra, condensa la idea de exponerse deliberadamente como gesto político. Su imprudencia no es descuido, sino una forma de romper el mandato de invisibilidad que pesa sobre los cuerpos discas. Episodios como el de su cita con un “sugar daddy” o su travesía nocturna hacia un recital no son simples anécdotas: son actos de resistencia que convierten la experiencia corporal en manifiesto literario.
En la entrevista, la autora aclara que no busca convertirse en mártir ni enseñar una lección moral: “solo intento usar el humor para aprender a vivir la vida desde otro lugar”, expresó, reconociendo que la risa funciona para ella como un método de ayuda y escape ante lo que es difícil dimensionar del todo.
El epílogo, "Un poema para no perder la dignidad", funciona como la culminación temática de la obra. Gomez Boschetti deconstruye la dignidad, despojándola de su carácter de estado permanente para revelarla como un ejercicio constante de pérdida y reconstrucción. Los versos iniciales sientan la premisa de una derrota cotidiana:
“Perdí la dignidad cuando tuve que mentir porque no quería admitir mi propia debilidad.,
Perdí la dignidad tantas veces.
Perdí la dignidad en 100, no 1000, no 1 millón de ocasiones.”
Sin embargo, el poema subvierte la lógica de la derrota. La fuerza no reside en retener la dignidad, sino en la capacidad inagotable de crearla de nuevo a partir de sus fragmentos. La resolución es una tesis sobre la resiliencia:
“Cada vez que la perdí me construí una nueva con el fin de volver a perderla al día siguiente.
Me di cuenta de que construir una nueva me era igual de fácil que perderla.
[...]
Perdí la dignidad y la voy a seguir perdiendo porque descubrí que nunca existió resiliencia sin derrota diaria.”
En definitiva, Cinco historias de una inválida imprudente y un poema para no perder la dignidad no busca enseñar ni inspirar, sino existir con autenticidad y lucidez, reírse del drama y exponer la potencia poética de aquello que no encaja en los moldes de lo aceptado. Es una afirmación contundente de que, para ciertas voces, escribir no es una elección estética, sino una forma necesaria de habitar el mundo y de construir una vida en sus propios términos, aun cuando esos términos desafíen lo establecido.


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